sábado, 28 de noviembre de 2009
¿Buenos Aires para todos?

Pareciera que desde el Gobierno de la Ciudad quiere hacer de Buenos Aires una especie de Hollywood con mucha cultura del espectáculo, de acuerdo a la política que lleva adelante Hernán Lombardi, ex ministro de Turismo de Fernando de la Rúa y empresario hotelero, que apunta a la difusión de grandes eventos, para satisfacción y recreo de los turistas que visitan la city porteña.
Para perseguir ese objetivo, la actual administración dejó de lado los centros culturales que nacieron con los comienzos de la democracia y bajo la gestión del Intendente de la Ciudad, Facundo Suárez Lastra, para centrar su mirada en los mega eventos y en los negocios que con ellos hace.
Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad defiende que los programas de Cultura en Barrios contribuyen a “conformar una sociedad moderna donde los bienes y servicios culturales puedan llegar a todos los niveles de la comunidad”. Paradójica es esta información, ya que justamente esos “bienes o servicios” no son distribuidos de manera equitativa para todos los centros artísticos que muchas veces no cuentan con un lugar donde poder realizar sus actividades, sufren recortes de talleres, retrasos en pagos de sueldos y docentes que por esta causa dejan el proyecto, por lo que se produce un vaciamiento educativo. Todo esto lleva a una política que pone el eje en la mercancía en lugar del valor, y hace foco en el precio y no en la gente.
“Cuando uno lleva adelante una estrategia que tiene que ver con esos valores, obviamente da como resultado una política de exclusión”, aseguró la Secretaria de la Asociación Argentina de Actores, Susana Di Jerónimo, que fueron victimas, al igual que diferentes espacios artísticos, de la política de bajos salarios de Macri. Y esta política de exclusión que reveló Di Jerónimo, es una buena manera de clasificar a la cultura que promueve el gobierno de Macri, que pone énfasis en que el arte en la ciudad es accesible para todos.
De esta forma el Estado porteño pierde de vista que su función no es entretener a las élites sino generar una cultura para todos los sectores de la sociedad y promover su desarrollo, así como lo hizo durante estos años con los grandes festivales que han hecho sombra al desarrollo de los pequeños artistas locales.
"El presupuesto de la cultura será de 598 millones de pesos para el proximo año", afirmó el Ministro Hernán Lombardi
Hernán Lombardi, Ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad

El funcionario recorrió la muestra de Imágenes del Louvre: seis siglos de pintura europea, que se realizará hasta el 31 de enero de 2010.
“Tenemos más espacios culturales desde que asumimos”, expresó el Ministro de Cultura del Gobierno porteño, Hernán Lombardi, en relación al cierre de los talleres que se llevó a cabo en diversos establecimientos artísticos en los últimos meses, como el Centro Cultural del Sur y en el Programa Cultura en Barrios.
Además, el ministro se refirió al crecimiento de las actividades en este sector durante sus dos años de gestión, en medio de las acusaciones de diversos espacios barriales que manifiestan un recorte en los talleres recreativos y una reducción en los ingresos destinados a estos sitios.
¿Cuál es la situación actual del programa Cultura en Barrios?
Con el programa hicimos una reorganización que permitió que hoy tengamos 40 mil alumnos en vez de 20 mil. Obviamente cuando uno quiere cambiar las cosas se generan tensiones, pero hoy tenemos mas de 40 mil personas que van todas las semanas a los centros culturales. Esto implicó cambios de opiniones, pero siempre en el diálogo como creación de forma de convivencia y hecho central de la cultura.
Sin embargo, ¿por qué docentes denuncian atrasos en los pagos y cierre de talleres?
Hoy están todos los talleres funcionando con mucha más gente que antes. Se abrieron con muchas más personas que antes y pasamos de 20 a 40 mil y estamos muy orgullosos.
¿Qué cambios se produjeron durante su gestión? ¿Se llevó adelante alguna intervención?
¿Qué análisis realiza el ministerio de Cultura de su gestión?
¿Considera que esta muestra es de interés general?
¿Que opina acerca de las diferentes asociaciones y grupos que denuncian que la política de cultura se centra en la mercancía?
El hecho cultural se produce en tanto y cuanto la relación del hombre con el fenómeno y su trascendencia. Por lo tanto, el echo cultural en si mismo trasciende absolutamente la visión de mercancía. Lo que si esta bien y reivindicó es esto mismo que estamos viendo y quizá alguien podría decir, que es “cultura popular”, en el sentido que la gente se acerca y mira, sí. Estamos de acuerdo! Pero yo pienso que hay que bajar los niveles de prejuicio y actuar en forma practica. Sino sos un titulo.
¿Qué proyectos tiene para el próximo año?
En principio la reapertura del teatro Colón. Por otro lado, el nuevo Polo de Circo de la Ciudad en Parque Patricios. También nos interesan las expresiones de vanguardia del teatro San Martín y el teatro de los barrios que llevamos a las plazas y a los centros culturales. En San Telmo vamos a reabrir el ex Padelai, que hace casi más de 30 años que está cerrado. Además el próximo año abrimos un nuevo espacio de una manzana a 150 metros de la Plaza Dorrego.
La crisis cultural en tiempos de Macri
A dos años de la gestión del Jefe de Gobierno de la Ciudad, los espacios de arte reclaman por sus derechos básicos.
Diferentes centros barriales denunciaron que el gobierno porteño lleva adelante una política de mercancía, precarización de salarios y cierre de los espacios artísticos y que da mayor relevancia a los megafestivales, cuyo enfoque se destina al marketing y al negocio de lo más visible de la cultura.
El conflicto gira alrededor de la difusión que se da a los grandes eventos, a diferencia de los espectáculos culturales, que tienen menos prestigio en esta política dirigida al turismo y a la clase media que implementó el Ministro de Cultura Hernán Lombardi, con el objetivo de mostrar a la gran Buenos Aires al exterior.
Si bien, para el funcionario, el área en la que trabaja es “un eje para la construcción de la ciudadanía y una herramienta para la inclusión social”, niega la actual situación (ver entrevista). Sin embargo, los docentes del Programa Cultura en Barrios, creado en el año 1983 con el objetivo de acercar a los vecinos a distintos lenguajes artísticos, a través de talleres de teatro; circo, danza, folklore, fotografía y murga, piden respuestas por el ajuste que se realizó a sus sueldos y por el recorte de los cursos.
“Con el programa tuvimos una reorganización que permitió que hoy tengamos 40 mil alumnos en vez de 20 mil. Esto implicó cambio de opiniones pero siempre está el diálogo como creación de formas de convivencia”, expuso de manera enérgica el funcionario Lombardi.
Distinta es la opinión de Daniel Conte, que trabaja en el programa desde 1996 y forma parte de la Asociación de los Trabajadores de los Centros Culturales Barriales. “El total de talleres siempre fue de 1200. Cuando este gobierno asumió recortaron cursos y dijeron que nunca hubo esa cantidad, entonces dejaron 600 y con esos números ya hablaban de que había más inscripción. Siempre manejó una cifra mentirosa, la dibujaba ellos”, aseguró el docente. Además indicó que, en los 37 centros culturales de la ciudad, hay más de 500 educadores que “están en una instancia de contratos temporarios y 60 profesores que en lo que va del año todavía no cobraron”.
Pero este no es el único problema, el otro se centra en que los dirigentes que llevan adelante el plan de barrios, no cuentan con la capacitación suficiente. “El coordinador general es un licenciado en Ciencias Políticas, hay un abogado y un martillero público. Estas personas tienen muy poca formación tanto en lo técnico como en lo pedagógico, y nadie los eligió, los pusieron con la mano”, denunció Daniel.
Para el Director del Mercado de Artesanías de la Secretaría de Cultura de La Nación y antropólogo de la UBA, Pablo Bonaparte, una cultura elitista “se dirige a un grupo social determinado y favorece a unos pocos”. Esta definición parece ajustarse cada vez más a la gestión que lleva adelante el Ministro Lombardi, que destinó gran parte del presupuesto de este año al Festival Internacional de Tango y a la mega fiesta del Bicentenario con la reapertura de Teatro Colón que se realizará el próximo 25 de mayo.
Mientras la situación de algunos lugares artísticos de la ciudad empeora, como es el caso del Centro Cultural del Sur, que reclama la reapertura de su auditorio, clausurado por el gobierno a causa de problemas de infraestructura, con las consiguientes reducciones de talleres y suspensión de espectáculos.
“La primera etapa sería hacer el techo; la segunda no está contemplada en el presupuesto 2010, por lo que se están generando una serie de reuniones con Lombardi para plantearle esta cuestión”, expresó el director del lugar Rubén González, que además admitió que quienes sostienen estos espacios son los funcionarios de turno de cada gestión. “Vi pasar de todo, a algunos les interesa más, a otros menos, pero la mayoría no nos trató bien y esto es porque no somos vidrieras, porque no estamos en la calle Corrientes, hay que hacer un mayor esfuerzo para ascender”.
Incluso los que ya “llegaron” tienen problemas con esta gestión. Por ejemplo, las murgas porteñas, que reciben anualmente un subsidio por parte del Estado y son consideradas por el Gobierno de La Ciudad como Patrimonio Histórico desde 1997, debieron autofinanciarse porque el subsidio estatal nunca les llegó.
Queda en evidencia lo que significa la cultura para el Gobierno porteño. Mientras cada vez ocupan más lugar los shows de alto impacto y se excluye a los pequeños centros artísticos, que no cuentan con el lugar o los recursos necesarios para sustentarse, lo que establece una estrategia que apunta al marketing internacional y que convierte al espectador en mero consumidor y no participe de la cultura.










